Ermita de San Gregorio Ostiense de Villanueva del Duque

By 16 mayo, 2014General

Al sur de la población, al terminar el casco urbano, un paseo que poco a poco va subiendo por un escarpado cerro, nos lleva hasta la Ermita de San Gregorio Ostiense, dedicada al santo protector de los campos y las cosechas.

San Gregorio, en blanca Ermita, tantas veces desafiada por el tiempo, protege a Villanueva del Duque, desde que a mediados del Siglo XVI se construyera, en respuesta y agradecimiento de los vecinos, a quién confiaban el fruto de sus campos y el esfuerzo de sus jornadas de labor.

El edifico que hoy podemos contemplar, es la reconstrucción llevada a cabo por el Ayuntamiento, en el año mil novecientos noventa y tres, según su trazado original.

La Ermita, se alza sobre la colina que con su mismo nombre, la eleva sobre toda Villanueva del Duque, haciéndola  visible desde todos sus rincones, y al mismo tiempo, ser mirador natural del Valle de los Pedroches y de sus pueblos.

frontal

Dedicada  a San Gregorio, Obispo de la ciudad italiana de Ostia, se comenzó a construir en mil quinientos sesenta y cuatro, en tiempos del obispo diocesano Cristóbal de Sandoval, cuando nuestra Localidad, aún se llamaba Villanueva del Marqués, como devoción popular de los vecinos habida cuenta de que la principal actividad económica del pueblo, era la agricultura y la ganadería.

De reducidas dimensiones, consta de una sola nave, con techumbre de madera de pino, sostenida por  tres amplios arcos ojivales, de ladrillo visto, que arrancan desde pilares de algo más de metro y medio de altura, que se contrarrestan en el exterior con contrafuertes, sobresaliendo su ábside semicircular, con falsa bóveda escalonada, en donde se ubica el altar ligeramente elevado por un escalón.

Un pórtico adosado a la fachada, conforma toda su fisonomía, rematada por la ágil espadaña de piedra de granito, en donde junto con la campana y la veleta del gallo que canta al viento, perfilan el paisaje rural de la Villa.

En su reconstrucción sólo se pudo recuperar de la Ermita original, las dos piletas de mármol blanco para el agua bendita, los capiteles y las basas de las columnas del pórtico, y la posibilidad de hacer una copia de la veleta, al encontrarse esta muy deteriorada por el paso del tiempo. Los arcos y solería, se hicieron según plantilla conseguida antes del derrumbe total de uno de sus arcos.

interior

El retablo, del Siglo XVIII, es una donación de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, para albergar dignamente la Imagen del Santo Titular.

La actual imagen de San Gregorio, es de mediados del Siglo XX, de las llamadas de serie, la anterior, destrozada durante la Guerra Civil, era talla policromada, obra del artista cordobés López de Riaño, de mil quinientos ochenta y siete. Para costear su importe, se puso a la  venta algunos de los  pequeños terrenos que la Ermita tenía a su alrededor y que no le servían de nada, así como la carne y pellejo de un toro tras su lidia, que para este fin había sido donado.

Conocemos que en el año mil quinientos setenta y seis, se colocó una reja de madera en el presbiterio, gracias a la aportación de los fieles, y a los beneficios obtenidos de la venta de otro toro, una vaca, cebada y otras limosnas entregadas para tal fin.

También, es de destacar las láminas del Vía Crucis, de principios del Siglo XX.

Todo el ornamento de la Ermita, así como su ajuar litúrgico ha sido gracias a la importante colaboración de los vecinos, donativos y rifas, y de muchas personas que de manera desinteresada siguen colaborando con ella.

José Caballero Navas

celebracion

Celebración del día de San Gregorio el pasado 9 de mayo

mayores

Convivencia de mayores en el día del Santo

vecinoscruz

Vecinos sentado en la Cruz

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