Fiesta de las mozas o de la hermana mayor 2011

By 25 abril, 2011Semana Santa

De todas las fiestas que a lo largo del año Villanueva del Duque celebra, la conocida como la Hermana Mayor o de las Mozas, sobresale por su singularidad y sentido de agradecimiento a la Virgen de Guía, nuestra Patrona y Madre.

El origen de esta celebración, se pierde en el tiempo dado que es, por así decirlo, el punto y final a las celebraciones de la Semana Santa, iniciándose con ella, las del Tiempo Pascual, habida cuenta de que su desarrollo como ya veremos, es durante el Domingo y Lunes de Resurrección.

En un principio, reunido el Cabildo Municipal, acordaban  elegir, de entre las mocitas del pueblo a una de ellas para que en representación de todos los vecinos presidiese los actos y cultos en honor a nuestra Patrona la Santísima Virgen de Guía el Domingo de Resurrección en su traída a la Parroquia del Apóstol  San Mateo, desde su cercano Santuario a las afueras del pueblo.

El protocolo a seguir era muy sencillo: desde el Ayuntamiento se enviaba a la familia de la joven seleccionada una bandeja de tostados y otra de altramuces, como  señal de que había sido elegida para  el honor de ser la Hermana Mayor de la Virgen de Guía, de modo que a esa familia les correspondería organizar el desarrollo de la fiesta de ese año, siempre y cuando, hubiese aceptado la citada ofrenda.

La Hermana Mayor, está acompañada en todos los actos de la Hermana Entrante, que lo será el próximo año, y la Hermana Saliente, que ya lo fue, y que termina su participación ese mismo año.

El Domingo de Resurrección, al mediodía, el vecino pueblo de Alcaracejos, trae la venerada Imagen de la Virgen de Guía hasta su Santuario, de donde se la habían llevado el 24 de febrero, permaneciendo en el Santuario unas horas,  hasta que al atardecer, sean los fieles de Villanueva del Duque quienes en procesión con Cristo Resucitado, y presidida por la Hermana Mayor, recojan a la Virgen de Guía, y regresen de nuevo a la Iglesia Parroquial de San Mateo Apóstol para celebrar la Eucaristía, de donde habían salido procesionalmente.

Finalizada la Eucaristía, y al toque de ánimas por las campanas parroquiales, se prenderá en la puerta del domicilio de la joven, un candelorio de aulagas, que familiares y amigos han recogido del campo, iniciándose así, una animada velada entorno al fuego, con ronda de garbanzos tostados y altramuces, y el juego de canciones y corros de las más jóvenes, y por qué no, alguna que otra un poquito más mayor.

Finalizada la quema de aulagas, a media noche, las miras se ponen ya en la fiesta propia de la Hermana Mayor el Lunes de Pascua, que dará comienzo con los cohetes al amanecer, hasta que los familiares de la Hermana  Saliente recojan a la Hermana Entrante, y todos juntos vayan hasta el domicilio de la Hermana Mayor, para dirigirse hasta la parroquia de San Mateo Apóstol y comenzar la procesión de la Virgen de Guía, que precederá a la Misa de Acción de Gracias a la Virgen.

En su origen, era el Cabildo Municipal en pleno (alcalde y concejales), quienes acompañados por el Párroco, el Comandante de Puesto de la Guardia Civil y el Juez de Paz, iban hasta el domicilio de la Hermana Mayor para acompañarla hasta la Parroquia, pero lo mismo que por las necesidades devocionales se confeccionó una lista de jóvenes, se consideró que era más lógico que quienes hiciesen la recogida fuesen las propias Hermanas Saliente y Entrante, y el resto de autoridades invitadas, las esperasen a las puertas del templo, ritual que es el que permanece en vigor.

Termina la jornada festiva, con un convite en el domicilio de la joven, con tostados, altramuces, dulces típicos y algún que otro licor y refresco, para todas las mocitas del pueblo, sin importar su edad, y a las que se las invitaba verbalmente por la propia familia, y que con el paso de los años, como todo se va adaptando a los nuevos tiempos, se incluyó una estampa conmemorativa con la imagen de la Virgen, en la que en su anverso figura el nombre de la señorita, la fecha en la que ostenta el cargo y el lugar del convite.

La Guerra Civil, con su estragos y sufrimientos en las familias rotas por la pérdida o enfermedad de sus miembros, y siempre agradecidas a la intercesión de su Patrona, la Virgen de Guía, ofrecen a sus hijas al Cabildo Eclesiástico para que sean elegidas para Hermana Mayor de la Virgen.

La gran acogida que se produce, hace que se confeccione una LISTA en el Archivo Parroquial, de modo que son varias las familias que ante una necesidad, o simplemente como signo de gratitud a la Virgen, apuntan a sus hijas para ser Hermana Mayor cuando le llegue su turno, pudiendo ir cediéndolo en el caso de las de menor edad, con respecto a las de mayor edad. Dato curioso es que la joven deberá cumplir la promesa como Hermana Entrante y por supuesto, Hermana Mayor, pero cuando le llegue el momento de ser la Hermana Saliente, cualquier otra joven de su familia la puede representar, ya que hasta que no llegue ese momento no debería de casarse.

José Caballero Navas

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