DATOS
HISTÓRICOS

La fundación de Villanueva del Duque es una cuestión aún no aclarada. Sí está claro, en cambio, que en nuestro término hubo asentamientos romanos motivados por la riqueza de los yacimientos de plomo, que fueron explotados entre los siglos II aC y II dC. No hubo un núcleo fuerte de población, pero si diversos asentamientos, sobre todo en la mina Terrera, en la colina de San Gregorio, en el Sauzón y en los alrededores de la ermita de la Virgen de Guía.

También contamos con asentamientos musulmanes (concretamente bereberes, de la tribu “burt”y pertenecientes al clan Kazna), como atestigua los escasos restos que se conservan del castillo del Cuzna conocido popularmente como “Castillo de la Mora”, en las Morras, y que fue fundado en el siglo VIII.

Durante la Reconquista la zona se repobló con habitantes castellanos sobre todo. En la Baja Edad Media debido a las guerras, a la peste y al hambre se reduce la población. En esta época se sabe que coexistía dos asentamientos, que pertenecían al Señorío de Gahete e Hinojosa, posterior Condado de Belalcázar: Retamal y Allozo, ambas aldeas dependientes de Hinojosa. La primera se encontraba sobre la actual Villanueva del Duque, en la zona de la Fuente Vieja, la segunda hacia el Lanchar. La primera presentaba una mayor importancia administrativa, judicial, económica y demográfica.

A Retamal, Francisco I de Sotomayor, Conde de Belalcázar, le concede el rango de Villa de Señorío el 12 de noviembre de 1526.

Por ello, la nueva villa toma el nombre de Villanueva del Marqués en 1529, como homenaje al Conde de Belálcazar; que por aquel entonces ostentaba el título de Marqués de Ayamonte. En estos primeros años también se la denomina “Villanueva de las Viñas” como demuestran algunos documentos de nuestro Archivo Municipal.

Hasta finales del siglo XVI conviven ambos asentamientos, aunque la importancia de Retamal va creciendo cada vez más despoblándose El Allozo paulatinamente hasta llegar al abandono definitivo entre 1596-97, cuando movidos por una epidemia de peste, sus habitantes se trasladan a Villanueva del Marqués o del Duque. Esta dualidad en la denominación se debe a que en 1565 la familia Sotomayor adquiere el título de Duque al casarse Francisco I de Sotomayor, Conde de Belalcázar, con Doña Teresa de Zúñiga, Duquesa de Béjar. Ambas denominaciones se utilizan hasta el siglo XVIII, época en la que aún se utilizaba más la de Villanueva del Marqués.

La importancia de Villanueva del Duque o la del Marqués es cada vez más importante y Felipe IV en 1631 le concede el título de villa y la exime de la jurisdicción de Hinojosa del Duque, a cambio de 4000 ducados que fueron adelantados por el propio Duque y devueltos a éste por el pueblo en los cuatro años siguientes.

Desde entonces la historia de nuestro pueblo se reduce a problemas de límites y explotaciones de la dehesa con la vecina Hinojosa.

Tenemos que llegar a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, sobre todo a la década de los 20, para encontrarnos con la época más importante de nuestro municipio, ya que el coto minero de “El Soldado” se convierte en uno de los más importantes no sólo de Andalucía sino de toda España, tanto por la cantidad de galena, como por la moderna tecnología empleada.

Este coto pertenecía en su auge a la Compañía Francesa de Minas y Usines de Escombreras Bleyberg pero acabaría fusionándose con la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya. Tras el cierre de El Soldado en 1933 se reabren las minas de Las Morras del Cuzna hasta los años 60, en que se produce su cierre definitivo.

Para el auge de la minería, el ferrocarril de vía estrecha, desempeñó un papel fundamental. La construcción de la línea Peñarroya- Puertollano duró 32 años, desde 1895 a 1927. El tramo entre Peñarroya-Pozoblanco se construyó en 1906, llegando a Villanueva del Duque el primer tren de mercancías el 18 de mayo de 1906. Hasta el 5 de agosto de ese año no llegó el primer tren de pasajeros. Sesenta y cuatro años después, con el declive de la minería dejan de circular los trenes de mercancías y, al no ser rentable el transporte de pasajeros, el tren deja de circular por nuestro pueblo el 1 de agosto de 1970, sobre las cinco de la tarde.

En la actualidad Villanueva del Duque lucha por recuperar sus raíces, sus tradiciones y poner en valor sus recursos naturales. Destaca la apuesta municipal por:

LA CREACIÓN DE SERVICIOS TANTO CULTURALES Y DEPORTIVOS COMO SOCIALES

EL EMBELLECIMIENTO DE LA LOCALIDAD

LA RECUPERACIÓN DE RINCONES TÍPICOS

POTENCIACIÓN DE RECURSOS TURÍSTICOS

EL DESARROLLO SOSTENIBLE

LA CREACIÓN DE RECURSOS INDUSTRIALES Y EMPLEO

SITUACION
GEOGRAFICA

Villanueva del Duque se encuentra situada en pleno corazón del Valle de Los Pedroches, en el noroeste de la provincia de Córdoba. A su término municipal, que tiene una extensión de 136,27 km2, pertenece la puerta de entrada a nuestra comarca más literaria, ya desde la obra del Marqués de Santillana, y desde dónde se pueden ver algunas de las más bellas estampas de nuestro Valle de Los Pedroches. La altitud de esta población es de 585 metros sobre el nivel del mar y sus coordenadas son 38º 27’ y 35’’ latitud norte y 1º 18’ y 42’’ longitud oeste.

El clima del municipio es mediterráneo de interior, caracterizado por inviernos fríos y veranos largos y calurosos, además de la escasez de las precipitaciones. Es un municipio sin apenas elevaciones del terreno, excepto en su zona sur. El pico más alto alcanza los 865 metros y es el cerro de la Romera.

En nuestras tierras nacen los dos ríos más importantes de toda la comarca, el Cuzna y el Guadamatilla, de caudal irregular. El primero, que desemboca en el Guadalmellato, pertenece a la cuenca del Guadalquivir. El segundo, en cambio, desemboca en el Zújar, perteneciendo, por tanto, a la cuenca del Guadiana.

Nuestro municipio dista 76 km de la capital cordobesa, a la que le unen la nacional 502, tras desembocar en la nacional 432. El censo de población ha ido decreciendo en las últimas décadas, debido a la emigración hasta llegar a los 1700 habitantes actuales; lejos de los casi 9000 habitantes que el municipio llegó a tener con el auge del coto minero de El Soldado en los años 20.

Con la excepción de medio siglo de auge minero, nuestra actividad económica fundamentalmente ha sido y es la agropecuaria.

El gentilicio que tienen sus habitantes es el de villaduqueños.

Donde estamos