








El pasado sábado, una antigua casilla de la Sierra del Gavilán, con unos expertos toques de los decoradores, se convirtió en la misteriosa vivienda de Catalina (Aurelia en el libro) la vidente. El paisaje, de un verde precioso en estas fechas, lucirá sin duda espectacular en la película.
«Ubicada a unos pasos del bosque de avellanos, escondida entre una espesura de quejigos, la casita de Aurelia parecía casi irreal, una de esas casas extraídas de los cuentos, con los tejados de nata y de frambuesa. Esto era desde la distancia; al acercarte, la estampa de la casita decepcionaba y adquiría, de repente, un aspecto desastroso, un tono mucho más sucio y repulsivo que el ofrecido al ser vista desde lejos.»
«Pronto deduje que se trataba de la Vidente: Aurelia, una antigua vecina de mi pueblo, que había residido antes de la guerra al pie de mi casa, en el callejón del Viento, y gozaba de muy mala prensa entre los vecinos. Tenía fama en el barrio de bruja y hechicera. […] una persona de torvas intenciones que quitaba de en medio a quien se cruzase en su camino. Su espíritu era un volcán lleno de azufre. En su corazón anidaban las arañas»
«Una extraña simbiosis de aromas pegajosos se espesaban confusamente en el ambiente: olores de plantas silvestres maceradas, de setas en descomposición, de hollín y ceniza, de cera recién quemada, de sebo pútrido. La atmósfera resultaba irrespirable, y era apenas dulcificada por el humo, sabroso y azul, que brotaba de la candela, porque el fuego de aquella hoguera era azulado y no había dentro de él ningún tono amarillento.»
Ya tenemos las galerías de fotos:
Añadimos también nuevas fotos del día de la presentación de la película, enviadas por José Caballero.
Textos en negrita extraídos de «El Libro de las Aguas» de Alejandro López Andrada
Julio López para villanuevadelduque.com
El pasado viernes en la antigua casa de Ana y Amelia Árevalo, en la Plaza de Mª Josefa Fernández, continuaba el rodaje de la película basada en la novela homónima de Alejandro López Andrada. Tanto el interior como el corral de la casa sirvieron para recrear nuevos pasajes de esta historia.
El corral, que estará abierto al público durante la Semana de Turismo, alberga una amplia exposición de antiguos utensilios y enseres.
“La voz de mi tía era una semilla de azahar en mitad de la casa llena de penumbra; era como si el dolor que ella guardaba no saliera a través de su voz, tan agradable, y lo escondiera en recónditos silencios que yo adivinaba a pesar de todo, en sus pupilas, donde se quedaban despacio aleteando, como pájaros llenos de aceite y de ternura, todos los fracasos y los miedos de su alma.”
Hoy sábado se rueda en la Sierra de El Gavilán de Villanueva del Duque.
Texto en negrita extraído de «El Libro de las Aguas» de Alejandro López Andrada
Julio López para villanuevadelduque.com
Ya tenemos publicada la versión web del programa de la IV Semana de Turismo Rural que se celebrará del 2 al 8 de Junio, puede hacer clic aquí para visualizarlo.
Las actividades son como siempre amplias y variadas, en museos y exposiciones este año contamos con los siguientes: Las Edades de Villanueva del Duque “Un recorrido por nuestra historia”, Villanueva del Duque en la prensa comarcal del último siglo, Arquitectura, Usos y Tradiciones del agua, Flora y Fauna de Villanueva del Duque, Corral Típico, Antigua Escuela y La Leyenda de la Mora.
El Jueves 5 de Junio, diversos expertos nos descubrirán gran parte de la historia de nuestro pueblo, en las Jornadas de Historia Local, que culminarán con la presentación del libro Villanueva del Duque: Patrimonio Monumental y Artístico, realizada por el Dr. en Historia por la Universidad de Salamanca, D. Juan Andrés Molinero, una obra fundamental para conocer todo el valor que nuestro patrimonio atesora, e imprescindible para conservar en los hogares villaduqueños.
Nuestro pueblo lucirá precioso, con los tradicionales concursos de decoración de rincones, fachadas y calles, con más participación cada año, también volverá a abrir la Taberna Tradicional con el flamenco de Gloria Romero y el Cuarteto “Quejio”.
Como novedades este año tenemos partidos de fútbol en la calle, donde los diferentes barrios competirán por el título local, veremos también cómo mayores y pequeños compartirán experiencias en “El Café y la Tertulia del Ayer”, abriremos un Cafetín Árabe en la Plaza de la Iglesia y por último comprobaremos la habilidad de nuestro padres reconquistando a su pareja a la antigua usanza en el concurso “Pelando la Pava”.
Tampoco podían faltar las actividades más concurridas como son la Tradicional Verbena, el Mercado, la IV Feria de Oficios Tradicionales y el Día de la Tapa.
En definitiva, serán unos días para no perdérselos y no entrar en nuestras casas. Además les ayudamos a que asistan a todas las actividades, con este triptico listo para imprimir y con este plano de situación.
Julio López para villanuevadelduque.com
Hoy ha comenzado el rodaje de El Libro de las Aguas en el cerco de las minas de El Soldado. Allí, nos hemos sentido trasladados más de cincuenta años atrás y hemos visto respirar, hablar y andar a los personajes creados por Alejandro López Andrada: el joven Ángel, Ángel mayor en 1975, el Tio Braulio, Don Joaquín el cura, Don Lázaro, El Babosa, todos han estado allí, con nosotros, participando en el inicio de esta película, en ese entorno tan desolado y tan mágico, que Alejandro ha convertido en el poblado de El Buril.
Ángel llega a Bruma en 1975:
“Y, a pesar de todo, en este paisaje permanecen mis ojos, mi piel, todos mis recuerdos diluidos en la brutal melancolía que brota y respira en el abandono de estas casas que tiritan de frío cercadas por las sombras. Por eso, cuando crucé este atardecer a sólo unos pasos de los escaramujos y observé la señal del libro de las Aguas, reflexioné que había vuelto a un lugar sin retorno.”
Ángel recuerda su regreso a Bruma tras la guerra en 1939:
“Recuerdo aquí mi regreso de la guerra, hace ahora treinta y seis años y unos días, cuando bajé del tren y encontré un paisaje triste y derruido. La luz me escocía en los ojos y en el pecho. Fue el 1 de mayo de 1939; jamás podría olvidarme de esa fecha: los escaramujos habían comenzado a florecer y resplandecían como escamas de peces dormidos en un crepúsculo de agua. Era la señal que anunciaba largas lluvias. Tío Braulio estaba esperándome en la estación…..”
“De regreso al pueblo, cruzando el poblado del Buril, observé estremecido las dentelladas de la guerra, sus grises zarpazos en un paisaje irreconocible. Casi todas las casas de los mineros estaban caídas, con los techos hundidos y las puertas desencajadas”.
Las conversaciones entre Ángel en 1939 y D.Joaquín son también parte importante de la trama.
“La lluvia sonaba en mi sangre y en mis sienes. Sólo hallaba alivio en la compañía de D. Joaquín Plaza, un sacerdote lleno de ternura, que venía algunas noches a visitarme a la taberna, y, mientras bebías sin prisa una copa de anís, conversaba conmigo y evocaba emocionado otros tiempos mejores que ambos conocimos. […]. Aquellas conversaciones lejanísimas, mantenidas en este lugar hace varias décadas, me ayudaron a tomarme la vida de otro modo. Entendí que no estaba en mí el centro del mundo, sino en todos los seres que me rodeaban”
Aunque en el libro no llega a producirse este encuentro, a su llegada a Bruma en 1939, Ángel se encuentra con Don Lázaro, al que acompaña su sirviente el Babosa (Raposa en la película).
Ya tenemos más de 100 imágenes del rodaje, gracias a las fotos de Caty Romero y Aurora Romero.
Textos en negrita extraídos de «El Libro de las Aguas» de Alejandro López Andrada
Julio López para villanuevadelduque.com
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