
Con el público llenando la coqueta y acogedora sala de la Delegación del Gobierno Andaluz en Madrid, tuvo lugar la presentación del último libro de nuestro hijo predilecto Alejandro López Andrada. El acto lo presidió el director del Centro Andaluz de las Letras D. José Martín de Vayas, que se desplazó desde Málaga para acompañar a Alejandro, y resaltó el hecho de ser la primera vez que el Centro Andaluz de las Letras (CAL) presentaba a un autor de la región dentro del ciclo «Letras Capitales» en Madrid, lo cual sin duda es un dato muy relevante
Tras la apertura del Director, tomó la palabra Blanca Andreu, que dedicó grandes elogios a la obra de Alejandro, siguió después, Raquel Lanseros, que habló de la poesía de Alejandro y de su importancia en el panorama nacional. Las presentadoras incidieron en que aquel era un homenaje a toda la obra literaria, poética, y a la persona de Alejandro, detalle que el autor villaduqueño recogió con honda emoción
Después de agradecer al público su presencia y al director del CAL la oportunidad de estar allí, López Andrada leyó unos poemas del libro, cuya lectura continuaron Blanca, Raquel, y la espontaneidad de Álvaro de Luna, el actor, que salió a escena y recitó un poema del libro, el titulado «Año del hambre». Los allí presentes se emocionaron y aplaudieron su gesto. Alejandro culminó el acto con la lectura de otros poemas y con la firma de ejemplares de su libro, tras la cual los asistentes pudieron compartir unos aperitivos, en animada charla.
En cuanto al público asistente, además de amigos, familiares, paisanos y lectores de poesía, estuvieron la escritora Ana Rossetti, el actor Álvaro de Luna y el cantante y músico José María Guzmán. Antonio Colinas, envió un escrito que posteriormente reproduciremos, y Pablo Guerrero no pudieron acudir por problemas de salud.
villanuevadelduque.com con fotos de Mariló Leal (¡¡ Gracias !!)




El próximo jueves 13 de octubre en la casa de hermandades (Plaza de Santa Bárbara) presentamos en Villanueva del Duque «Los que miran el frío« el último libro Francisco Onieva. Desde este Portal queremos invitar a todos los vecinos a que nos acompañen y a que conozcan de la mano de uno de nuestros cronistas, Miguel Barbero, y del mismo autor, todo lo que encierra esta obra.

SI no estuviera ahí la Geología, con su poso de años, y también la certeza de los datos biográficos, uno podría preguntarse qué fue antes, si Los Pedroches o Alejandro López Andrada. Después de muchos libros de poemas, de ensayos y novelas, resulta sugestivo imaginar que la comarca no sólo la ha descrito Alejandro a lo largo y ancho de decenas de libros, sino que la ha ido gestando, la ha ido generando quizá con un buril de la palabra, marcando palmo a palmo, centímetro a centímetro sobre la piedra antigua, y sobre el mineral, sobre el magma alterado en la fermentación telúrica, un paisaje que ya no puede explicarse sin sus líneas. Es como si el mapa de El valle de los tristes, citando un título suyo, pudiera irse descifrando lentamente en todas las historias, las imágenes, los ruegos y ambiciones de un lugar que es el protagonista de su obra.
Quizá, hasta el día de hoy, cuando Alejandro López Andrada presenta en la Delegación de la Junta de Andalucía en Madrid, en Castellana, 15, dentro del Ciclo Letras Capitales, habiéndose hablado mucho del paisaje pedrocheño en su escritura, se ha hablado algo menos de su parentesco con Benet. Sí se ha relacionado, abundantemente en ocasiones, con el Julio Llamazares de La lluvia amarilla, del mismo modo que sus libros de ensayos sobre la ya extinta vida pastoril, con su perfil antropológico, tanto en El viento derruido y Los años de la niebla como en El óxido del cielo, encuentra ciertos parentescos formales con la prosa cultista de Caballero Bonald en Ágata ojo de gato, por ejemplo, hermanando así Argónida, su Doñana espectral, con la sensibilidad de Los Pedroches. Sin embargo, López Andrada no ha acudido a otra nomenclatura diferente, porque él ha decidido que su territorio vital y literario, y su conversión en mito, necesitaban vivir la misma realidad nominativa, en esa alteridad de planos ensamblados en que los personajes salen de los libros para entrar en los bares, desde Juanito Lanchas hasta Aguilera El Acróbata, porque se puede vivir dentro de una bóveda de cuarzo sin tocar el cristal, sí, pero la transparencia muta el halo del misterio.
La relación de Alejandro López Andrada con la obra de Juan Benet puede encontrarse, por citar a un autor vivo, en el José Ángel González Sáinz de Volver al mundo, en el que se nos cuenta una historia, sí, vivida por personas, aunque el gran personaje, el gran sujeto, es esa gran montaña vigilante que todo lo asimila, lo condena y lo salva. La gran obra de Alejandro, la obra de su vida, ha sido rescribir su geografía, dotándola de un vuelo literario que ha imantado la tierra. Llegar a Los Pedroches, llevando en la maleta Las voces derrotadas, es abrir un libro de Alejandro y empezar a leerlo.
Joaquín Pérez Azaustre
«Reloj de Sol»
El Día de Córdoba
Alineaciones:
C.D. Villanueva: Fernando, Agudo(Manolo, 48’), Antonio, Ángel Luís, Jesús, Julio(Molina, 73’), Rafa, Emilio, Pablo, Berna(Joaquín, 48’), Javi.
U. D. SUR: Paco, Tete(Felipe, 30’), Luís(Fran, 87’), José I, Fran, Juanjo, José II, Víctor, Riki(Paco, 65’), Rafaelillo, Burgos.
Goleadores: (1-0) Pablo, min 58.
Árbitro: Sr. Pérez Guerrero Auxiliares: Sr. Alcántara y Sr. Pérez Mohedano. Permitió en demasía el diálogo con los jugadores.
Amonestaciones:
Locales: Amarilla a Pablo, Julio, Rafa, Molina y Jesús.
Visitantes: Amarillas a Riki, José II, Rafaelillo y Paco.
Incidencias: Unas 100 personas se dieron cita en el Municipal.
COMENTARIO AL PARTIDO.-
Deberemos comenzar diciendo que, el terreno de juego no es el mas adecuado para practicar buen fútbol. Difícil control del balón y la visión del juego con la polvareda que levantan los jugadores.
El primer tiempo se caracterizó por un juego de frontón, con excesivos balones aéreos y sin elaboración por los elementos de uno y otro equipo que debían practicarlo. Apenas se crearon ocasiones de peligro porque no se llegaba a las áreas respectivas, y cuando el balón llegaba a las líneas de defensa era despejado de forma contundente hasta la defensa contraria.
En la segunda parte, con menos resistencia física, el juego se sosegó un tanto y aparecieron los jugadores de centro de campo de manera intermitente, utilizando los dos equipos el contraataque y creando ocasiones de gol aunque escasas. Fruto de ello, el equipo local consiguió con tres toques plantarse en el área visitante y conseguir el gol de la victoria. Desde nuestro punto de vista, ganó el equipo que más empeño puso en conseguirlo pues nos pareció que la U. D. Sur se preocupó demasiado del aspecto defensivo y no tanto del ataque. El C. D. Villanueva continúa líder haciendo pleno en las tres jornadas disputadas.
Miguel Barbero Gómez
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