INFORMACIÓN GENERAL

MINAS DE
EL SOLDADO

Ya en el Imperio Romano, el filón de El Soldado-Las Morras constituyó uno de los grupos mineros más importantes de aquel tiempo. El plomo alcanzó tanta importancia en época romana, que el emperador envió un procurador para controlar la producción de éstas minas, y quizá sea ese el peculiar origen del nombre El Soldado, con que se conoce este coto.

A finales del siglo XIX y principios del XX, Villanueva del Duque se convertiría en uno de los pueblos mineros más ricos y prósperos de Andalucía y España. Las minas de plomo de EL SOLDADO, ubicadas a tres kilómetros de Villanueva del Duque, funcionaron ininterrumpidamente desde 1906 hasta 1932.

Las minas de El Soldado, pertenecían a la Compagnie Française des Mines et Usines d’Escombreras Bleyberg, que en1912 decidió en una acción desesperada, tras la quiebra de la banca Roux que le daba sustento financiero, fundirse con la exitosa Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya.  Dicha fusión aportó a la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya además de la explotación de El Soldado dos importantes activos: las minas Asdrúbal y Terrible 2ª de Puertollano en la otra cara de la Sierra Morena, facilitando a la segunda sociedad su presencia en los ricos yacimientos hulleros de Puertollano.

Desde el punto de vista urbanístico, este coto se encontraba estructurado en tres barrios: El barrio Tripas, la Subestación  y el Cerco.

Los dos primeros eran barrios obreros, consistentes en unas manzanas de casas en torno a los pozos conocidas popularmente como “cuartelillos”, mientras que el último era el barrio de los ingenieros y empleados superiores.

En los barrios obreros, la vivienda dominante era la familiar de una sola planta, de pequeñas dimensiones, organizada a ambos lados de un corredor central que desembocaba en la cocina. Como contraste, las viviendas de los ingenieros y empleados superiores eran de grandes dimensiones, con buena distribución interior, bellos jardines, y algunas de las cuales disponían al mismo tiempo de piscina y pista de tenis.

Éste coto llegó a contar con numerosos edificios públicos como un Cuartel de la Guardia Civil, Escuelas, un Hospital, un Sindicato Agrícola y una Capilla –dedicada a San Juan Bautista, que desde 1924 contaría con una campana adquirida por el párroco Don Federico Soria de la Torre.

También disponía de Economato, Cine, Fábrica de Harina, Pósito, Campo de Fútbol, Pistas de Tenis –de las que hoy en día aún se pueden apreciar las líneas dibujadas sobre el terreno- , así como un grupo de pequeños establecimientos como el Comercio de Moisés López, el Estanco de Cabrera, la Carnicería de Santa Cruz, la Zapatería de Isaías, … y de diversos bares como el Casino de la Amistad, el bar de Pedro Ojea, o la taberna de Ramos entre otros.

Había mercadillo los días 8 de cada mes –día de la paga- , al que acudían vendedores de diferentes lugares.

En diciembre celebraban la feria de Santa Bárbara, patrona de los mineros. La fiesta comenzaba la noche anterior, con un gran derroche de petardos, y continuaba el día de la patrona, con la celebración de una misa. Al mediodía, se hacía una comida de Hermandad y, finalmente, se hacía una procesión con la imagen por las calles del pueblo.

De entre sus pozos destacarían: El pozo Luisa, El pozo Pepita Norte, El pozo Pepita Sur, El pozo Carolina y El pozo Granito.

Estas tierras eran de tal riqueza, que un buen porcentaje de ellas iban directamente a la fundición. Según un estudio realizado por ADROCHES “Evolución de la historia minera del Valle de los Pedroches”, la producción total de este coto durante sus 26 años de funcionamiento fue de 744.000 toneladas métricas: 661.948 toneladas de concentrados de galena y 81.439 toneladas de mineral vendible de blenda.

Este coto minero llegó a contar con una plantilla de casi 2.000 hombres. Estos obreros procedían de distintos pueblos, si bien hay que resaltar que la mayor parte procedía de Villanueva del Duque, siguiéndole el vecino pueblo de Alcaracejos y, en menor proporción, Fuente la Lancha y otros pueblos más distantes. En la época de esplendor de estas minas, Villanueva del Duque casi llegó a alcanzar los nueve mil habitantes.

Conviene recordar que el día 7 de Septiembre de 1927, en el poblado de las minas de El Soldado nació Aurelio Teno Teno. Visto desde el prisma de la lejanía en el tiempo, parece que el hoy famoso escultor e Hijo Adoptivo de nuestra Villa desde 1989, hubiera sido tocado mágicamente por su lugar de nacimiento para tener su vida íntimamente unida a los materiales que aquellos mineros de El Soldado obtenían de la tierra que le vio nacer, ya que, de forma casi instintiva, moldea con especial tacto la Plata y diversos materiales hasta convertirlos en las obras de arte que han extendido su nombre internacionalmente.

Hoy en día, en esta planicie de dehesa se mantiene uno de los conjuntos mineros más desconocidos de Andalucía, con testimonios históricos de gran valor documental y patrimonial.

De los vestigios de su pasado de esplendor sólo le queda a El Soldado, junto a algunos edificios derruidos y la recientemente restaurada Estación de Ferrocarril, la Subestación y el Lavadero.

Entre los restos de edificaciones sobresale, junto a la antigua térmica en ladrillo, una hermosa arquitectura más urbana que rural: la Subestación Eléctrica, realizada en hormigón armado con rasgos estilísticos propios de la generación de arquitectos del Madrid de 1925. La Subestación, que abastecía de energía eléctrica a toda la maquinaria de las minas, sigue funcionando en la actualidad abasteciendo de electricidad a los pueblos de Villanueva del Duque, Alcaracejos y Fuente la Lancha.

El Lavadero, denominado “Explotación Virgen de Guía”, pertenece desde 1.974 a Don Manuel Moreno Cañas, siendo su concesionario la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya.

MINAS DE
LAS MORRAS
DEL CUZNA

CIERRE DEFINITIVO
DE LAS MINAS

EL FERROCARRIL DE
VÍA ESTRECHA

FUTURO DEL
PATRIMONIO INDUSTRIAL Y MINERO