

Villanueva del Duque: Jesús ( Josema, 72´) , Álvaro ( Dani, 79´), Jose, David, Rafa ( Edu, 68´), Manuel, Antonio, Sergio, Castelo, Manes ( Pablo,57´), Buby.
Villarrubia: Dario, Alejandro, Jose , Fco Javier, Josema, Saul, Josue, Juan ( Aaron, 58´), Antonio, Javier, Antonio.
Árbitro : Juan Antonio Martin Gomez
Goles : (1-0) Manes ( 12´), (2-0) Manes ( 21´).
Tarde de fútbol en el municipal Nuestra Señora de Guia, donde el juvenil del Villanueva del Duque defendía su feudo por primera vez en esta temporada ante el Villarrubia. El equipo local venía de una amarga derrota en el último minuto el domingo pasado en la capital, por lo que esperaba demostrar ante su público que, pese a ser los más jóvenes de la categoría, forman un bloque que dará mucho que hablar.
El partido comenzó a la hora prevista, y tras los minutos de toma de contacto por parte de los dos equipos, los locales lograban acercarse con peligro a la meta de su rival. Una y otra vez, el juego se elaboraba por la banda izquierda, donde Sergio mostraba su habilidad para desbordar.
Así, en el minuto 12, precisamente por la banda izquierda aparecía una jugada, de la que Manes se aprovechó para recoger el balón en el centro e ingeniar un zapatazo que, tras rebotar en un defensa y algo de fortuna, se alojó en la portería rival inaugurando el marcador (1-0). Tras este primer tanto, el Villanueva se vino arriba. Con esta tónica, Sergio doblegaba una vez más a su adversario, para combinar en el medio con su compañero Manes que, sin pensárselo dos veces y desde el borde del área, disparaba hacía la meta y se apuntaba el segundo gol.
Con este marcador, el rival intentó despertar para crear una ocasión que redujera la distancia, pero todo fue en vano, gracias a la línea defensiva de los nuestros y a que Jesús fue capaz de dejar su portería a cero y protegerla con firmeza.
La segunda parte fue más de lo mismo. El Villanueva, con las ideas muy claras, supo cerrarse atrás y conservar la ventaja para jugar al contra ataque, sobre todo aprovechando los espacios que dejaba el rival. De esta forma, el partido se tornó mucho más aburrido hasta que llegaron algunas ocasiones más para los locales. Entre ellas, dos mano a mano con el portero rival desaprovechadas por Sergio y Castelo. Antonio también perdonaba de cabeza a la salida de un saque de esquina. Minutos después, Sergio tenía oportunidad un disparo que era despejado fuera por el portero rival.
De este modo, los visitantes se vieron incapaces de reaccionar y los locales completaron un gran partido para firmar su primera victoria ofreciendo una buena imagen que deberán trabajar.
Toñi Romero para villanuevadelduque.com
En nuestro libro de feria y fiestas tuvimos la fortuna de contar con una genial colaboración del villaduqueño Fernando González Viñas, que tituló “Las abuelas que besaban a los forasteros”, y en la que nos hablaba de la emigración de su familia a Alemania y los gratos recuerdos que siempre le traían sus regresos al pueblo.
En esa colaboración ya nos dejó entrever la edición de su próximo libro, titulado Esperando a Gagarin “porque a Yuri Gagarin lo enviaron al espacio allá por abril de 1961, al mismo tiempo que desaparecía misteriosamente de Villanueva del Duque mi abuelo Ruperto. A ambos los estuvieron esperando, a uno más que a otro, pero eso lo saben muchos en Villanueva del Duque y al que no lo sepa no quiero destriparle como acabó el asunto, que tuvo su misterio y está escrito hasta el detalle, incluido el final, algo que muy pocos conocen”
Hoy, nos anuncia su aparición a la venta en la tercera semana de octubre, y ha tenido a bien el permitirnos tener en primicia un breve extracto del primer capítulo:
“Desde el día anterior, el satélite ruso emitía una señal radiofónica que podía escucharse en todo el globo: bip, bip, bip y otra vez bip. Desde el día anterior, nadie sabía del paradero del padre de la Marujilla. La noche, abierta como un pozo, parecía habérselo tragado al mismo tiempo que había regalado a la órbita terrestre una esfera metálica que gritaba bip, bip, bip y otra vez bip. Quizás era el grito del desaparecido, pero eso el Juanillo no lo sabía. Tampoco sabía que el satélite había sido lanzado al espacio con un ángulo inclinado de 65 grados con respecto al ecuador, ni tampoco que el padre de la Marujilla pesaba exactamente la misma cifra: 65 kilogramos.
El Juanillo no sabía si creer al Simón, emperrado en asegurar a voz en grito que había contemplado al satélite soviético pasear su brillo como una estrella con prisas. El Juanillo se levantaba todas las madrugadas a las 4 de la mañana para amasar el pan en la panadería junto a su padre y su hermano el Luis y aún no había podido distinguir esa estrella que alteraba el mundo. No sabía si al pueblo le interesaba tanto el satélite como parecía, pero sabía que todas las mañanas debía estar el pan recién hecho. Hay cosas que se saben y cosas que no se saben. De eso sí era muy consciente. Y él sabía que a las siete de la mañana dejaba de cocer pan para meterlo en unas talegas de trapo y pedalear en su bicicleta diecisiete kilómetros para venderlo en un pueblo vecino. Pedaleaba pasando por el arroyo Lanchoso, descansando a veces unos minutos junto al pozo de San Ruperto y, en los días otoñales del Sputnik, dejándose comer los tobillos por el frío de las mañanas.”
Muy pronto esperamos poder presentarlo en Villanueva del Duque, para así tener la oportunidad de profundizar en esa historia paralela: la de aquellos que esperan a un desaparecido y la de los que esperan el regreso a la tierra de Gagarin.

Fernando González Viñas (Villanueva del Duque, Córdoba). Escritor, Doctor en Historia, traductor y artista plástico. Es autor de los ensayos Sol y Sombra de Manolete (Berenice / Books4pocket, 2007), José Tomás. De lo espiritual en el arte (Berenice, 2008). Otras obras del autor: Japón. Un viaje entre la sonrisa y el vacío (Almuzara, 2010), Manolete, biografía de un sinvivir (Almuzara, 2011), Cielo español. El culto a las Brigadas Internacionales en la Alemania Socialista (RDA/DDR). Recientemente ha traducido del alemán dos obras de Hugo Ball, Las consecuencias de la Reforma y «Teología política de Carl Schmitt» que serán publicadas por Berenice bajo el título general “Dios tras DADA”
Que la cruz de la torre de la Iglesia de San Mateo está curiosamente doblada en su mitad es por todos conocidos.
Que las ferias de principio del siglo XX en Villanueva del Duque destacaban por las atracciones de globos aerostáticos, aviones y otro tipo de curiosidades lo podemos ver en diferentes artículos de la prensa histórica cordobesa. Por ejemplo este de 1921.

Que a principios del siglo XX abundaban por España los llamados “escalatorres” u “hombres-mosca” es un hecho sin duda curioso.


Pero que los más mayores de Villanueva del Duque cuenten que fue uno de estos “hombres-mosca” el que durante una feria escaló con sus manos y pies hasta lo alto de la torre, e intentando culminar su ascensión dobló la cruz, debe quedar reflejado en algún sitio, ¿ no creen ?.
villanuevadelduque.com
Gracias a Francisco “tio Quico”

En una solemne ceremonia en la Iglesia Parroquial del Apóstol y Evangelista San Mateo, presidida por el Vicario Episcopal de la Sierra, Jesús María Perea Merina, ha tomado posesión como nuevo párroco Ignacio Mora Vilaltella, acompañado del saliente, José Francisco Gil Blanco; el rector del Santuario de la Patrona, la Stma. Virgen de Guía, Francisco Vigara Fernández, y de Ignacio Sierra Quirós, párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Castro del Río, desde donde llega el nuevo titular.
Ignacio Mora Vilaltella, asumirá también las parroquias vecinas de Santa Catalina de Fuente la Lancha, y la del Apóstol San Pedro de Villaralto.
José Caballero Navas








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